Privado


ENSAYO FOTOGRÁFICO
2011


Karin Idelson cuenta el mundo.

Nos dice que adentro de lo público hay un universo de boxes privados que se abren al mundo. Su mirada, alejada de tentaciones panorámicas o explicativas, se pregunta simples –tremendas- cosas. ¿Quién habita estos lugares? ¿De dónde viene la luz que baña estos interiores? ¿Qué apunta-muestra la cámara web? ¿Cómo es el color de las paredes que albergan en lo público la comunidad de lo íntimo?

Los paisajes urbanos de Privado están fotografiados de manera directa y analógica. Frente a la liviandad del plástico, las imágenes retratan con amor y calidad el aire apenas iluminado que rodea las pantallas conectadas, verdaderas promesas del Todo (años atrás, las pantallas de Sugimoto nos enseñaron ya sobre la luz, el vacío y el espacio público). Las fotos de Karin captan la memoria de las cosas, el resto de vida de las vidas que pasaron por allí –que podrían ser, por qué no, los adolescentes ya crecidos de los cuentos de Velcro y yo-. 

Se trata de mundos privados en comunión silenciosa en el escenario social. La inclinación hacia lo doméstico en el exacto punto en que se abre paso en sociedad no nace con esta serie. Como fotógrafa, Karin investigó la ciudad en su extrañamiento (Mundo, Mercado de las Flores) y retrató variadas formas de la belleza (Centro de Lipoaspiración, Cross). Como directora, mostró en Canción de amor una ciudad atravesada y sostenida por canciones románticas, donde la música se enlaza con el amor y el trabajo.
Privado es también algo que falta, algo de lo que se priva: estas fotos documentan ese resto.

Natalia Fortuny / noviembre 2011